Cuando el Real Madrid se iba a Segunda

10 05 2008

[por Rubén Uría]

La leyenda del Real Madrid cobró vida en los años cincuenta. En aquella época Di Stéfano era al fútbol lo que Beethoven a la música, Gento ejercía de hombre bala como extremo izquierda, Puskas era un “Cañoncito Pum”, Kopa era el “Napoleón” del fútbol y Ramón Marsal dejaba un tendal en el suelo ante el Athletic. En aquellos años, el Real Madrid haría realidad el gran sueño de su patriarca, Santiago Bernabéu, y se erigiría en pentacampeón de Europa, en una especie de Atila vestido de blanco a cuyo paso, no volvía a crecer la hierba. En esos años, el diario británico The Times llegaría a encabezar un reportaje sobre la mística merengue con el siguiente párrafo: “El Real Madrid se pasea por Europa como antaño se paseaban los vikingos: arrasándolo todo a su paso”. Después de las Copas de Europa en blanco y negro, el Real ha ido consolidando su liderazgo mundial hasta convertirse en el Mejor Club del Siglo XX, y hoy día es el aspirante número uno a seguir siendo el rey. Sin embargo, no todo fue un camino de rosas en el devenir de la historia madridista. Hubo un tiempo en el que el Madrid caminaba con dificultad en el campeonato doméstico, a rebufo de Athletic de Bilbao y Fútbol Club Barcelona. Incluso, hubo una época en la que el hoy Rey de Reyes, el Real Madrid, caminaba directo hacia Segunda División. Fue en la temporada 1947-48, la más difícil de los más de cien años de historia del club. Nadie podría haber imaginado en aquellos calamitosos días, ni siquiera el mismísimo Bernabéu, que el Real Madrid sería, con el paso de los años, el equipo más respetado, galardonado y temido del mundo. Por aquel entonces, el Madrid estaba contra las cuerdas, respiraba con dificultad en Primera y sus jugadores escuchaban cómo las aficiones contrarias les daban la bienvenida al terreno de juego con un grito que, con el paso de los años se hizo popular entre las aficiones. Cuando aquel Madrid saltaba al campo, en 1948, las aficiones rivales entonaban un cántico unánime: “A Segunda, a Segunda, a Segunda…”

Corre el año 1948. Mientras el mundo se sobrecoge por el asesinato de Mahatma Gandhi (alma grande), líder de la lucha pacífica que logró la independencia de la India, España vive los momentos más álgidos del franquismo. A las tiendas de Madrid llegan las primeras unidades de un revolucionario invento tecnológico llamado transistor, los cines estrenan “La Dama de Shangai” de Orson Welles y Miguel Poblet es el ciclista más admirado del momento. En el fútbol, Barcelona y Athletic de Bilbao se discuten la hegemonía, y Don Santiago Bernabéu vivía en sus carnes una situación muy delicada como presidente del Real Madrid. Bernabéu se había casado en 1940 con María Valenciano y sólo tres años más tarde, en 1943, había llegado a la poltrona blanca de carambola, siendo nombrado presidente provisional de su equipo de toda la vida. El motivo del nombramiento de Santiago fue una salomónica y extraña decisión unilateral del Gobierno, que había obligado a dimitir a dos presidentes de clubes. Sin embargo, el quinto año de Bernabéu como presidente fue un auténtico potro de tortura para la entidad. Un mal sueño, una verdadera pesadilla.

En aquella temporada, al Real Madrid le azotó la Ley de Murphy. Fichaba buenos futbolistas y se le lesionaban, ganaba por uno a cero y le empataban en el último minuto, iba empatando fuera de casa y se metía un gol en propia puerta…La mala racha deportiva fue creciendo de tal manera que Bernabéu no conciliaba el sueño. Había confeccionado con meticulosidad un equipo capaz de pelear por los títulos, y no había escatimado en gastos. El club ya tenía 40.000 socios, una cifra espectacular, y en diciembre de 1947 se había inaugurado el nuevo estadio de Chamartín, con capacidad para casi 80.000 espectadores. Sin embargo, el caudal deportivo del Madrid era inversamente proporcional al espectacular crecimiento de su facturación. Las derrotas ante Alcoyano, Athletic y Barcelona habían llevado a Bernabéu, amigo de respetar los contratos, a verse obligado a despedir a los entrenadores Baltasar Albéniz y Jacinto Quincoces. Don Santiago, harto de la delicada situación del equipo, decidió dar un golpe de autoridad y tiró de chequera para atar un nuevo entrenador. Un británico de mucha experiencia y notable fama, Michael Alexander Keeping, ex jugador del Southampon y del Fulham. Don Santiago le alentó para que sacar al Madrid del pozo, y le dijo que su único objetivo era rescatar al club de la sombra del descenso, idea que atormentaba a Santiago Bernabéu.

A su llegada, Mr. Keeping caló hondo entre aficionados y jugadores por el uso de sus revolucionarias e innovadoras tácticas. Entre ellas, la famosa formación en WM. Sin embargo, el fichaje del mister inglés no pudo empezar con peor pie. Su debut en el banquillo, un 4 de enero de 1948, acabó con derrota 1-3 ante el Nástic de Tarragona- y el Madrid se asomaba al abismo del descenso con un equipo que se encontraba en plena caída libre. El segundo revés madridista llegaría ante el Celta, en Chamartín, pero Keeping se mostró optimista y llegó comentarle a algunos periodistas lo siguiente:

- Hay mucho tiempo por delante, soy optimista. Este equipo a lo mejor es lento, pero tiene mucha clase y se quedará en Primera División.

En Mayo de 1948, Don Santiago era nombrado Presidente de Honor y Mérito por unanimidad de la Junta Directiva, “por su buen quehacer y sus continuos desvelos por la sociedad”. Una buena noticia para Bernabéu, que le hacía justicia después de sus esfuerzos personales por sacar a flote al club, pero que era simple rayo de sol para el de Almansa, que se retorcía con impotencia cuando veía la tormenta deportiva que estaba atravesando su Madrid. En la decimonovena jornada el Real empataba con la Real Sociedad (1-1), y Mr. Keeping hizo gala de cierta arrogancia al comentar que su equipo había jugado tan bien como lo hacían el Athletic o el Barcelona. Sus palabras no pudieron ser más desafortunadas. En la vigésima jornada, el Madrid caía en casa ante el Sporting y el efecto Keeping se empezaba a evaporar, para drama de Bernabéu y su Junta Directiva. Después de perder ante el Sporting, los blancos era penúltimos y estaban hundidos en la tabla, por lo que el pesimismo inundó al madridismo. Muchos socios del club, resignados a su suerte y a un descenso que parecía inminente, llegaron a presentarse ante el presidente y le comentaron lo siguiente: “Don Santiago, que pena, un campo de Primera y un equipo de Segunda”. Nadie, ni los propios madridistas, daban un duro por el Real Madrid. Incluso algunos simpatizantes del Barcelona, dada la rivalidad entre ambos clubes, llegaron a publicar una esquela en los diarios, haciendo referencia al desastre de los merengues en el campeonato. La esquela rezaba así: “Descanse en paz el Real Madrid, con campo de Primera y equipo de Segunda”.

Cuenta la leyenda que a Don Santiago, todo austeridad - si se llevaba el periódico a casa pasaba por tesorería para pagarlo-, le hablaron de aquella publicación en un diario de Barcelona, y que el presidente blanco encargó a uno de sus directivos que se hiciera, al precio que fuera, con un ejemplar del jocoso escrito. Una vez en su poder, Bernabéu leyó su contenido y se la guardó en uno de los raídos bolsillos de su remendada chaqueta. Al cabo de varios días, antes de un choque decisivo en Nervión ante el Sevilla, Don Santiago decidió bajar al vestuario con la esquela en la mano, para enseñársela a todos sus jugadores y al entrenador Keeping. Quizá aquella arenga fue la primera de sus históricas y legendarias “santiaguinas”. Sea como fuere, aquella tarde al Real Madrid le recibieron desde el graderío del coliseo sevillano con un grito tan hiriente como unánime: “A Segunda, a segunda, a segunda…”. Pero esa tarde el Madriod, acaso espoleado por la “santiaguina”, dio buena cuenta del Sevilla, que hasta entonces era quinto en la clasificación. Arza y Araújo marcaban para los hispalenses, pero Alonso, Alsúa y Molowny daban la réplica y conseguían dos puntos de oro para los blancos, para satisfacción de Bernabéu. Al final del partido, el público de Nervión gritó aquello de “tongo, tongo”, pero los blancos habían salvado el tipo y veían su triunfo como el principio del fin de la pesadilla.

A falta de cinco jornadas para el final, el Real Madrid afrontaba el esprint final para lograr la salvación, pero el once de Mr. Keeping seguía sin dar síntomas de clara mejoría. Más bien, todo lo contrario. El 29 de febrero perdía el derbi ante el Atlético (1-0), el 21 de marzo caía ante el Espanyol (2-0) y siete días más tarde, los blancos no pasaban del empate ante el Valencia (1-1). La peor noticia llegaba a la Casa Blanca el 4 de abril de 1948. Los merengues pisaban La Catedral y el Athletic de Bilbao les sometía con una goleada (3-0) que hacía presagiar lo peor. A falta de la última jornada, el Real Madrid era undécimo en una Liga con catorce participantes. Los blancos tenían sólo 19 puntos en su casillero, estaban empatados a puntos con el Sabadell, sacaban un punto al a la Real Sociedad de San Sebastián y dos al Sporting de Gijón. Para quedarse en Primera, el Real Madrid estaba obligado a vencer como fuera al Real Oviedo en la vigésimo sexta y última jornada, para no ser uno de los dos equipos que acabaran condenados a la perdida de categoría. El problema era que el Madrid recibiría la visita del peor equipo posible para sus intereses, la del conjunto carbayón, que le había endosado un espectacular 7-1 en la primera vuelta, de la mano de su mítica delantera, “La Eléctrica”.

El 11 de abril de 1948, el Real Madrid disputó quizá el partido más trascendental de toda su historia. Aquello era una final, un todo o nada. Un cara o cruz. Las crónicas de la época cuentan que el Oviedo puso en dificultades a los blancos en el comienzo del partido, con Emilín, Herrerita y Lángara volcados sobre la portería madridista. Sin embargo, con el paso de los minutos, el Madrid se asentó sobre el terreno de juego y uno de sus mejores jugadores, Ipiña, se hizo con las riendas del encuentro. Finalmente, el ex delantero centro del Atlético de Madrid, Pruden, salvaba del descenso al Real Madrid con dos goles que hacían respirar, aliviado, a Santiago Bernabéu. Aquella victoria por 2-0 logró que Chamartín tributara a los suyos una calurosa ovación. No era para menos. Inmerso en una lenta agonía, el Madrid había evitado el pozo de la Segunda División, y su victoria ante el Oviedo condenaba a la Real Sociedad y al Sporting. Cuentan que, después del partido, Don Santiago manifestó que había sido una temporada aciaga, llena de mala suerte y contratiempos, pero que Dios no había querido castigar a una afición tan comprometida con la pasión del fútbol. Cuando algún periodista le preguntó por el futuro del club, Don Santiago replicó…

- ¿El futuro? Nadie lo sabe. Lo que está claro es que nos hicieron una broma macabra diciendo que el Real Madrid era de Segunda, y hemos demostrado que este club nunca está muerto. El futuro del club es estar siempre vivo. Tenemos un gran estadio, una gran afición y algún día seremos campeones de España, que nadie lo dude.

Y Don Santiago, profeta, acertó. Con él como presidente modelo, el Real Madrid no sólo fue campeón de España, sino que después lo fue de la Copa del Generalísimo, de la Copa Latina y de la Copa Ibérica. Luego fundó la Copa de Europa, la ganó cinco veces consecutivas y fue el primer ganador de la Copa Intercontinental. Todo llegó en los años cincuenta y sesenta, en días en los que The Times escribía aquello de que “el Real Madrid se pasea por Europa como antaño se paseaban los vikingos: arrasándolo todo a su paso”. Antes, en 1948, el mito blanco vivió su peor y más terrible pesadilla. Hubo un tiempo en el que el Real Madrid estuvo a un paso de bajar a Segunda y acabó librándose en los últimos minutos de la última jornada. Cuando Bernabéu despertó de aquella pesadilla, empapado en sudor, empezó cobrar vida el sueño dorado de Don Santiago: La leyenda del Real Madrid.


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16 respuestas a “Cuando el Real Madrid se iba a Segunda”

10 05 2008
elhacha (20:56:39) :

Bibliografía consultada:
“Historia del Campeonato de Liga”, dirigida por Ramón Melcón.
Revista “El Gráfico” del año 1948.
Artículo sobre Santiago Bernabéu de Yeste en el diario ABC en 1955.
Libro Oficial del Centenario del Real Madrid, 1902-2002.
Revista Oficial Real Madrid, temporada 2001-2002

11 05 2008
Romario (00:03:28) :

Rubén:
Puede imaginarse que si ha leído un Gráfico de 1948 no podría criticar su artículo ni aunque me sometiesen a garrote vil. Ese año fue la huelga de jugadores en el campeonato argentino y el éxodo de Alfredo a Colombia. Como dato lateral, sólo agregar que el Madrid de algún modo le debe no haber bajado nunca a segunda división a Sergio Cortina, ovetense consumado.

Saludos cordiales desde Dallas (dijo Matías Prats una mañana nefasta de julio de 1994).

11 05 2008
alvarocalleja (11:24:24) :

Increible Rubén…

Para gente joven como yo estos artículos son oro… Lástima que en la actualidad venda más un peinado de Beckham que un reportaje sobre la historia del fútbol, que por desgracia, la mayoría de los jóvenes la desconocen.

Gracias por este tipo de artículos.

11 05 2008
sinchi (14:05:58) :

JAMAS EN LA VIDA EL REAL SE VA A IR A SEGUNDA!!

11 05 2008
Juan Tenaich (15:00:35) :

Impresionante post, te felicito Rubén, sigue así

11 05 2008
Vanesa (18:17:01) :

A tope con el Mallorca !!

12 05 2008
"Lama" (08:13:54) :

Sabes que aprecio tu labor por acercarnos este tipo de capítulos a los que no tenemos tanto medio ni tiempo para investigar.
Pero si te soy franco, no esperaba leer un tipo de entrada así hoy aquí. Aún así, en tu línea, crack.

Saludos

12 05 2008
Sergio45 (08:26:20) :

Espero que al Zaragoza le pase igual, que ayer aunque nadie metia el pie, aunque dejasemos medio equipo en madrid, aunque les dejabamos llegar y tirar no tuvieron acierto los pobres.
Joer, quiero que se salve el zaragoza.

12 05 2008
Sergio Medina (08:47:09) :

Me ha impresionado el relato. Seguro que robaron algún partido. Ahora en serio un gran post. Un abrazo

12 05 2008
Vega (11:05:26) :

Se me han puesto los pelos de punta con el texto

Gracias por indagar y documentarte tan bien en la historia del Real Madrid

Un saludo y sigue así!!!

12 05 2008
imaginauta (12:12:33) :

Solo puedo decir que es un artículo excelente. Va muy bien recordar el inicio de esta gran epopeya que es el Madrid, ya que según algunos el club debe sus éxitos al franquismo y resulta que estuvo a punto de descender con Franco. Amen de no ganar ninguna Liga de la posguerra desde la primera edición, la de 1939-40, hasta la de 1953-54, ya con Di Stefano.

12 05 2008
giorgio (22:08:21) :

veo q el madrid siempre a sido igual: salvándolo todo al final y por la mínima

el barça tb estuvo a un partido dl bajar

saludos

13 05 2008
J (07:19:09) :

Jaja, es que cuando te salvas por 40 ó 50 puntos, acabas campeón, que es lo que ha sido la mayoría de las veces.

15 05 2008
Bokeron (10:58:15) :

Bueno no hay que achacar tanta suerte, o bueno si, jugarse el manternerse con el Oviedo que si ganaba podia hacer un favor al Sporting y dejarlo en primera no es una mala cosa, esta claro que se dejaron ganar, jejeje.

23 05 2008
andreiiTa_94 (17:59:05) :

P… madrid tendria q vayar a 2 division…

Atleti Tamo!!!!!!
kun idolo TeeQ masSs Qee a Nada!!!

24 05 2008
MONTECRISTO (21:40:02) :

Los dueños del club estamos orgullosos de la trayectoria y sabemos que de la gloria al fracaso hay un suspiro. Recordad el año de la 8ª. La estrategia tiene que imponerse a la visión “cortoplacista”, incluso en el Real Madrid. Cuando se hizo, funcionó. Cuando se hace al revés…. Toquemos madera.

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