Su Majestad, la Copa fue del Valencia
16 04 2008[por Rubén Uría]
Uno venía muy bien y el otro, muy mal. Uno peleaba por su sueño y el otro, por no quemarse en las llamas del Infierno. Uno buscaba la gloria y el otro, la redención de sus pecados. Uno había pasado el año viviendo en el sentido común y el otro había pasado una temporada en una larga travesía del desierto, llena de esquizofrenia, despidos, derrotas, marginaciones y dimisiones. Como el fútbol no tiene lógica, la final fue para el Valencia de un entrenador que caminaba hacia el patíbulo, Ronald Koeman. Pero Tintín, el capataz que Juan Soler - el Gordito del Bigote según De la Morena- contrató a mitad de temporada, resulta que tiene un flechazo con las finales. Ha disputado cinco y ha ganado cuatro. No hacía falta ser Pitágoras para hacer balance de los números de Koeman en Liga, pero con el holandés se cumple el dicho famoso de que las finales no se juegan, se ganan. Y ese fue el valor añadido del Valencia ante el Getafe. Tuvo más pegada, más punch que su rival y mucho más oficio. Y como no todos los días se juega una final, esas cualidades fueron decisivas. A pesar del coraje de Granero, de las ocasiones fallidas, de la marea azul, del pez chico que suela con comerse al grande, el Valencia, esta noche, fue más. Su Majestad Don Juan Carlos, no dudó en dejarse querer por el Getafe antes del partido. Al final, Su Majestad tuvo que entregar la Copa al Valencia.
El primer puñetazo que impactó en el rostro del Getafe llegó nada más comenzar. En frío, con la gente inspeccionando el estado del césped, con el personal buscando su sitio en el partido. Silva centró desde la izquierda, Mata se encontró con una alfombra roja dentro del área, se elevó y remató. Su cabezazo golpeó en Villa y batió a Ustari. Ni los más optimistas de Valencia habrían soñado con un comienzo de final tan afortunado, con un Getafe adormilado y con un gol de Mata…de cabeza. El segundo puñetazo en la cara del Getafe llegó de la mano de esos caprichos incomprensibles del destino. Llegó en forma de remate de cabeza, inapelable, de un defensa inédito esta temporada, Alexis. Un defensa central de buen trazo que el año pasado jugaba en el Getafe y que, en la anterior edición ante el Sevilla, se quedó sin poder disputar la final por una decisión extraña de Bernd Schuster. El fútbol le dio revancha a Alexis en el Calderón y el malagueño, tras superar un aluvión de lesiones, metió la cabeza en el horno de Ustari y puso otra banderilla negra en el lomo de los de Laudrup. A raíz del segundo el Getafe deambuló por el Calderón como superado, abatido, golpeado, acaso mentando en su subconsciente al Bayern. La pegada del Valencia había sentado de culo al equipo, y fue entonces, en las malas, cuando surgió el carisma de Esteban Granero, el barbudo Pirata, que se echó el equipo a la espalda y encarnó el espíritu de ‘No surrender’ para los del Sur de Madrid. Fue el primer signo de que la final no estaba decidida. La segunda señal llegó cuando Moretti, en una entrada absurda, se llevó por delante a Cosmin Contra dentro del área. Indiano Mallenco hizo la vista gorda en principio pero, tras consulta con su asistente, se fue hasta el punto de penalti. Sólo un azulón se atrevió a acercarse a los once metros para asumir la responsabilidad. Era Granero. Lanzó con firmeza, pegado al poste, y el Getafe se marchó al vestuario pensando que la remontada era posible.
La segunda parte dictó sentencia. El Getafe buscó su guión de siempre, su libro de estilo, la pelota, y quiso ser protagonista abrazándose a Granero. De contra chocó contra el muro de Koeman, contra la capacidad de liderazgo de Baraja y con la trilogía Mata-Arzimendi-Villa. Sobre todo, contra el asturiano. Villa desangró a la zaga del Geta en cada contra, fue un puñal en la espalda de Tena y tuvo un par de goles cantados que evitó el argentino Ustari. La réplica azulona la puso el gran héroe de la noche, Granero, que sacó astillas del travesaño con un disparo que logró detener el tiempo a ras de césped. Peor la pelota golpeó la madera y quizá, en ese golpeo, la Copa acabó por decantarse. Fernando Morientes, de profesión delantero centro y veterano de la Guerra de Vietnam en el área, ingresó en el campo para dar la estocada final. Lo logró en la recta final, mientras Ustari rechazaba tarde, mal y al centro un disparo de Baraja. Allí, en tierra de nadie, en el corazón del área, apareció Morientes. Un delantero que conoce el oficio de las armas y que lleva toda la vida haciendo goles. El Moro remató la fanea y dejó una moraleja para la historia de la Copa del Rey. A veces, con oficio y pegada, basta para ser campeón. Getafe se convirtió en un mar de lágrimas. Valencia también lloró, pero fue de felicidad absoluta. De alivio. Fue el sorbo más dulce para la afición del Valencia. El más amargo para la del Getafe.
Al final, Su Majestad le dio la Copa al que no estaba en el guión de más media España. El Valencia, con justicia, fue campeón. Quizá esta Copa haya redimido sus pecados.

















Recital de Baraja, él sólo se comió el centro del campo. Y muy buen partido de Silva y Arizmendi también.
Y pullita de Villa a Koeman al acabar el partido, diciendo que éste es el esquema con el que mejor juega el Valencia.
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Me gusta Granero. Le faltan algunas horneadas todavía, pero tiene todo para convertirse en un excelente jugador. Silva es mi debilidad, así que no me extiendo en elogios. Morientes lo dicho en la crónica: una especie en extinción. El partido: entretenido y prou.
Hombre, el Getafe no venia también después del palo del Bayern, ademas del cansancio acumulado.
Yo iba con el Getafe que le vamos hacer, el valencia se la mereció.
El Valencia lo buscó desde el principio y esos dos goles apagaron al Getafe durante toda la primera parte. Recital de Granero que, aunque no pudo darle la vuelta al resultado, demostró que es uno de los jugadores que no se esconden y seguió pidiendo el balón como el que más. Gran partido de Baraja, el mediocampo fue suyo y paró y relajó el juego de su equipo cuando más lo necesitaba. Y Grande el Moro, siempre ahí para marcar los goles definitivos y decisivos. Bonitos 30 últimos minutos, pena por el Getafe pero muy buena Copa del Valencia, en línea regular.
Un saludo
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El Valencia estuvo mejor plantado en todo momento sobre el terreno de juego y es justo gaanador de la Copa. No he visto un partido en el que le hayan dado tantas patadas a Silva como el de ayer. Junto con Baraja, dominó el centro del campo y la creación de juego valencianista a la perfección.
En cuanto al Getafe, se vio muy pronto por detrás como para tener verdadera confianza en una remontada épica. Le costó mucho deshacerse del dominio che para empezar a tocar en el centro del campo. Le faltó chispa, producto seguramente de la desilusión por el desarrollo del partido y del cansancio acumulado.
Un saludo, Rubén
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buenisimo post uría una cosa es merecer ganar y otra muy distinta es conseguirlo. enhorabuena maestro.
Normalmente el equipo que va de tapado se lleva la final , os acordáis del Zaragoza - Espanyol de hace dos años ? . Mi impresión fue que el Getafe se obsesionó con ganar la copa , como si estuviera obligado a ello cuando debería ir a disfrutar del momento y salir sin presiones pues su temporada es fantástica y la final era un premio . El Valencia es el que necesitaba más la victoria por su mala temporada , por peligrar su clasificación para Europa , por la duda de si Koeman seguiría ganase o perdiese , por la cercanía del descenso .. la presión debería haber sido para los chés . Ahora los futbolistas del Valencia demostraron su orgullo y su oficio y son justos ganadores del trofeos con mención especial para Baraja y Marchena .
Enhorabuena al Valencia. Pero para mi, Koeman tiene poco que ver en el éxito en esta final de copa. De hecho, creo que ayer ganaron porque por fin se volvió a ver al Valencia jugar como ellos saben y ganar como lo han venido haciendo en los últimos años, y no con el estilo Koeman. Asi que yo no le atribuyo a penas merito de R. Koeman a la victoria de ayer.
Sobre el campo estaban jugadores chés que ya estan curtidos en mil batallas, y no como los del getafe que para la mayoría era su primera o su segunda final. Es normal, al final cuenta mucho la experiencia en este tipo de partidos.
De todas formas, un Valencia con todas sus figuras habría jugado mejor todavía, por momentos el Getafe les dominó aunque ya era tarde.
Por cierto, no sé como leches definir a De La Red. De verdad, me parece que lo han subido a los altares enseguida. No me cansaré de decir que para mi el mejor futbolista de la temporada del getafe son dos: Granero y Contra. Esos si que le echan narices, goles, calidad… en fin. Es alarmante, por cierto, que el getafe no tenga recambio de calidad para Uche, porque Braulio… sinceramente, es buen jugador, pero el getafe ya requiere de delanteros de más nivel, creo yo.
Un saludo a todos
Sí Fernando, pero eso es ventajista. Es como decir que ayer el Getafe no perdió por Laudrup sino porque los jugadores estuvieron fatal. Ambas cosas. El Valencia ganó porque se dejó de tonterías y vieron que se jugaban las castañuelas. Ni estilo Quique como dijo Villa ni historias. Aquí juegas para el que te paga y das siempre al 100%.
¿Qué pasa, que hay boicot aunque ni te va ni te viene? Eso que lo arregle el presidente que para eso es el jefe, el entrenador tiene una lista del 1 al 25 y él decide quién juega, cuando, como, donde y porqué.
un saludo
un post sobre Romario por favor, sin duda alguna el mejor definidor de la historia, dentro del area no hubo uno como el, grande Romario.
me pareció injusto de nuevo (últimamente el fútbol no para de cometer injusticias)…
soler ni koeman ni el valencia se merecen ni una simple medallita de nada…pero bueno…ESTO ES FÚTBOL!
saludos
Está claro que los entrenadores influyen y son factor fundamental, pero cuando ves que un equipo hace el ridículo en Champions y en Liga, pero llega la Copa. se enfrenta al Barcelona (en la ida, el planteamiento de Koeman fue fundamental, también el trabajo de los jugadores y la suerte) y se les ve darlo todo en los dos partidos y en la final lo mismo, está claro el porqué del ridículo en las restantes competiciones. Eso sin obviar los errores del entrenador qque hay, y la pésima gestión desde la directiva.
Todo esto es algo natural en cualquier equipo, sobre todo en los llamados grandes, más cuando es un equipo que lleva junto dos o tres años. No tienen constumbre de perder y no estar arriba, y eso lo sobrellevan muy mal, aunque en citas puntuales pueden volver a dar el máximo de su nivel competitivo. Pero en la LLIga se paga caro. Le pasó al Atleti, al Depor, al Madrid y ahora al Barça y Valencia.
Se había escrito y dicho mucho sobre como llegaban y lo que se esperaba de esta final.
Pero una vez el fútbol fue grande e imprevisible.
Como valenciano me alegro.
Saludos
Durante unos segundos Valencia temió por no volver con la Copa. Fue después de que Undiano Mallenco pitase el final del partido. Mientras muchos lo celebraban, creo que Ángel Torres pensó en llevársela entre la confusión!!!! Claro, había vendido que dormiría esa noche con ella en su cama…
Saludos desde el muro…