El cuento de hadas de Dadá Maravilha
18 02 2008[por Rubén Uría]
Creció en una favela céntrica de Río y su infancia no fue un cuento de hadas. Después de la muerte de su madre en un incendio, el joven Darío José Dos Santos, que sólo contaba con cinco años, decidió unirse a un grupo de delincuentes de su barrio, una zona marginal de Marechal Hermes. Como ladronzuelo de poca monta sobrevivió hasta que alcanzó la mayoría de edad, no sin antes ser fichado por la policía por algún que otro pequeño golpe en las calles. No ganó demasiado dinero en las calles, pero sí una condición física excepcional. Para escapar de sus víctimas hacía gala de una velocidad endiablada, y para huir de la policía tuvo que aprender a saltar como un gato, de tejado en tejado. Aquellos atracos consiguieron que Darío fuera capaz de tener un salto vertical de 90 centímetros parado y de metro y medio en carrera. Corría los 100 metros en 9,9 segundos, una marca más propia de un atletas de los Juegos Olímpicos que de un ladrón, y saltaba los muros con una agilidad felina. Cuenta la leyenda que su relación con el fútbol comenzó un día que atracó a dos señoras en un callejón y que, con el dinero que les afanó, decidió comprar un balón de fútbol en el mercado negro. A los pocos días, lo cazaron y lo enviaron al correccional de Fenabem -Febem, donde su vida dio un repentino giro. Tenía 18 años, y como en los correccionales sólo se jugaba al fútbol, decidió ponerse manos a la obra en el patio. Los vigilantes, que veían en él unas condiciones atléticas extraordinarias, le convencieron para que jugara en el equipo del correccional, porque eso le ayudaría a cumplir la pena mientras aprendía algo nuevo para él. Y Darío, con el tiempo, acabó por correr detrás de una pelota en lugar de correr delante de un policía.
Después de abandonar el reformatorio, Darío siguió jugando al fútbol y fichó por el modesto Campo Grande. Fue allí donde aprendió a jugar y a sacar partido de sus impresionantes cualidades atléticas. Los entrenadores del equipo junior entendieron que Darío era un diamante en bruto al que había que pulir, aunque en ese momento era mucho más bruto que diamante. No sabía rematar de cabeza, no dispara bien a puerta y era incapaz de controlar un balón. Pero después de muchas horas de entrenamiento, y de dos años de aprendizaje, entre 1965 y 66, Darío ascendió al primer equipo. En 1968, aquel chico que delinquía por las calles de su favela se convirtió en un delantero veloz, astuto, y con gol. En una pantera en libertad que, al contragolpe, era capaz de cambiar el signo de cualquier partido. El potencial de Darío era tan vasto, que sus cualidades llamaron la atención de un grande, el Atlético Mineiro, que apostó por su fichaje. Contratado por el Atlético Mineiro, Dadá comenzó a escribir su nombre en el libro de los grandes astros del mundo del balón. En Mineirao, el destino quiso que Darío empezara a ser conocido como ‘Dadá Maravilha’ (Dadá Maravilla), y se erigió en el protagonista absoluto del Campeonato Brasileiro de 1971. Aquel día, Darío ‘Dadá Maravilla’ anotó el gol del triunfo del Atlético Mineiro sobre el Botafogo, con un tanto que dinamitaba la gran final, disputada en el mítico Maracaná. Después de aquel partido, el Atlético era campeón de Brasil y Dadá era el máximo artillero del torneo, con un total de 15 goles marcados. La prensa deportiva brasileña lo elevó a los altares, y dio a conocer su trágica infancia al gran público, llegándolo a definir como ‘El filósofo de Marechal Hermes’, por su particular modo de entender la vida y el fútbol. Sobre todo, cuando respondía a las preguntas de los periodistas.
Si le hablaban de conflictos, de asuntos polémicos, de declaraciones altisonantes del rival, Dadá apelaba a su propio código lingüístico:
- No vengan con la problemática, que yo sólo sé la solucionática.
Cuando la preguntaban acerca de sus saltos acrobáticos para mantenerse suspendido en el aire y conectar la cabeza para adelantarse a los porteros, Dadá se marcaba una poesía para los titulares del día siguiente:
- ¿Saben cuantas cosas se paran en el aire? Tres. La abeja en una flor, el helicóptero en una nube y Dadá Maravilla en el área.
Y, cuando, como casi siempre, le lanzaban a la cara que la mayoría de sus goles no tenían demasiada plasticidad o excesiva belleza, Dadá Maravilla hacía honor a su condición de ‘filósofo de favela’:
- No existen los goles feos. Lo feo es no hacer gol.
Los hinchas, cautivados por aquel delantero que parecía un leopardo, entendieron que Dadá Maravilla era un futbolista del pueblo, con denominación de origen de la favela. Eso le hizo mucho más popular y querido por la torcida, que veía en Darío Dadá Maravilla un ejemplo a seguir por la juventud. Anotó goles como soles, fue un referente para los aficionados y fue motivo de innumerable cánticos, aunque el más famoso decía lo siguiente:
- Existen tres poderes: Dios en el cielo, el Papa en el Vaticano y Dadá Maravilla en el área grande.
Rey del folklore brasileño, paladín de las clases pobres y sueño dorado de los marginales de las favelas, Dadá Maravilla llegó a jugar con la selección de Brasil en los años setenta y anotó la mágica cifra de 539 goles en Primera División. Defendió los colores del Atlético Mineiro, del Sport Recife, del Internacional de Porto Alegre y del Bahía. A día de hoy, Dadá Maravilla es el quinto máximo goleador de todos los tiempos en torneos nacionales brasileños, con 104 goles, y aunque la leyenda dice que anotó más de 900 tantos, la estadística oficial brasileña le concede 545 goles. Aunque si sobre sus espectaculares cifras hay números que bailan, el que es indiscutido e indiscutible es su récord de 1976. Ese año se disputaba el Campeonato Pernambucano y su equipo, el Recife, jugaba ante el Santo Amaro. Aquella tarde, Dadá Maravilla tenía el gatillo fácil. Anotó diez goles. Cuando le preguntaron cómo era posible anotar una decena de goles en un mismo partido, Dadá Maravilla remató en plancha…
- No tengo técnica. Yo sólo cojo la pelota y chuto, y casi siempre entra. (…) Pero sigo sin tener nada de técnica. De hecho, chuto tan mal a portería que el día que haga un gol desde fuera del área, será porque han prohibido que los porteros sigan jugando al fútbol’.
Dadá llegó a formar parte del mejor equipo de todos los tiempos, la selección de Brasil de 1970, junto a dioses canarinhos como Gerson, Tostao, Clodoaldo, Carlos Alberto, Félix y Roberto Rivelino. Aquella selección rozó la perfección en el Mundial de México, y Brasil se coronó tricampeona del mundo en el estadio Azteca. Allí, en el banquillo, aquel día, estaba Dadá Maravilla. No llegó a jugar ni un solo minuto, porque el seleccionador prefería dar cancha a otro delantero centro con tanto gol como Dadá y mucha más magia. El delantero titular, el hombre que había condenado a Dadá a la suplencia eterna, respondía a dos sílabas y cuatro letras: Se llamaba Pelé.
Darío José Dos Santos, Dadá Maravilla, hoy trabaja como comentarista deportivo. Desde su micrófono en la televisión sigue sin explicarse cómo, sin tener una técnica decente, fue capaz de anotar más de 500 goles en el fútbol profesional. La historia de Dadá Maravilha fue una historia salida de un cuento de hadas. Quizá el de Cenicienta. Todo empezó el día en que decidió que era mejor correr detrás de una pelota que correr delante de la policía.

















Menuda bestia de pavo…9′9 segundos en los 100 metros..era el jodido Ben Johnson??? Buena historia, ojalá todos los delicnuentes corrieran detrás de una pelota en vez de delante de un policía…buena frase
Vaya vaya, parece que no sólo los futbolistas ingleses son un filón ¿no? Los brasileros también…No me extraña, buena historieta la de este tio
Salu2
Si, felicitaciones Ruben.
sabia decisión de dadá!
me recuerda a la historia del pere, aquel que ahora enseña a los polis a perseguir coches!
en dos pots, pelé ya ha quitado el sitio a dos cracks
saludos
Hay que ver lo que mueve el mundo del futbol. Me parece fascinante la historia. Como puede este deporte mágico cambiaar de que una persona sea un vulgar ladrón a que sea un crack del fútbol. De nuevo felicitacionesw Ruben por el post.
http://pasionsevillista.blogspot.com
Dadá Maravilha…qué bien!! Pues van ya varios post de gente casi desconocida, que no sabia que existian. Ya ves, como se suele decir, nunca te acostarás sin saber una cosa más, jaja…Saludos Hacha!
Otra historia fántastica, siguiendo la línea.
Pero con esas declaraciones parecí más argentino que brasilero…
Si aceptas peticiones, tengo una que te molará bastante.
Saludos
¿Como esta eso de que el tecnico se decidio por otro delantero con menos gol pero mas magia, y ese delantero era pelé?
¿En que te basas para decir que pelé tenia menos gol? cualquiera que no se pa de futbol lee esto y se lo cree. Pelé tiene el record de mas goles marcados en su carrera, nada mas y nada menos que 1282 goles marcados, por contra de los 545 goles de Dadá, y aun tomando como ciertos los goles marcados que dice la leyenda que son cerca de 900, aun asi pelé marco muchos mas goles que el.
Dicho todo esto vuelvo y repito, ¿de donde sacas o en que te basas para decir que pelé tenia menos gol que Dadá? Lo que si no se discute es que pelé tenia mucha mas magia que Dadá.
@ Dein
No sé si lo de los delincuentes tiene ‘efectos contagiosos’, pero si sabes de otro caso, ponte en contacto conmigo. Un abrazo.
@ Lama 83
Por supuesto que se aceptan peticiones y sugerencias, siempre conviene aprender, y existen muchos casos de futbolistas que ni siquiera he oído hablar de ellos, como en el caso de Dadá Maravilha, que me lo contó un periodista brasileño. Un saludo y espero tu sugerencia.
@ Tiburon Rossonero
Mil disculpas. Estaba mal escrito. Como podrás comprobar, la frase ha sido sustituida, la correcta es ‘con tanto gol como Dadá y mucha más magia’. Mil perdones, gracias por las estadísticas y perdón por el ’sacrilegio’ contra O Rei Pelé. Un abrazo amigo!
[...] Helga Escribio un articulo buenisimo hoyAqui hay un pedazo del articuloCuenta la leyenda que su relación con el fútbol comenzó un día que atracó a dos señoras en un callejón y que, con el dinero que les afanó, decidió comprar un balón de fútbol en el mercado negro. A los pocos días, lo cazaron y lo … Lea el resto de este fabuloso articulo here Posted in Uncategorized Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post. Post a comment or leave a trackback: Trackback URL. [...]