[por Rubén Uría]
Afirmaba Luis Buñuel - aquel genial director de cine- que después de muerto, le gustaría salir del sepulcro cada diez años para comprar el periódico, leerlo apoyado en la barra de un bar y, una vez enterado de lo que pasaba en el mundo de los vivos, volver de nuevo a la tumba. Uno empieza a tener la sensación de que un ejercicio así podría llevarse a cabo con Kaká. Algún socio del Real Madrid estará empezando a pensar que, después de muerto, estaría encantado con salir del ataúd después de diez años, para acercarse al quiosco más cercano, comprar el periódico y comprobar, con perplejidad, que Kaká todavía no es blanco, y que Ramón Calderón ofrecería 500 millones de euros. El socio esbozaría una sonrisa socarrona y volvería de nuevo la tumba. Con resignación. Pensando que quizá, después de otros diez años en el mundo de los muertos, podría volver a salir de su tumba para comprarse de nuevo el diario y leer si finalmente Kaká - si es que sigue jugando al fútbol- termina fichando por el Real Madrid.
Durante el Florentinato, Kaká era un juvenil cuyo precio era de 12 millones de euros. El Madrid sólo ofreció la mitad por él. Ramón Calderón prometió el fichaje de Kaká inmediatamente después de su toma de posesión en el cargo. Primero ofreció 25 millones. Agua. Después subió su oferta a 30. Nada. Luego se reunió con su agente. Más tarde, con su padre. Subió a 40 millones. Y a 50. Una semana después, el Milán reconocía que el Madrid llegaba hasta los 60 millones de euros por Kaká. Ahora Diogo Kotscho, el Pepito Grillo del bolsillo de Kaká, confiesa que la nueva oferta de Calderón es mareante, 90 millones de euros. Se acerca el umbral del centenar de millones. Con permiso del maestro Buñuel, servidor estaría encantado de salir del sepulcro, después de diez años entre los muertos, para ojear el periódico y comprobar si España ha ganado ya un Mundial, si Aragonés ya sabe si se va o se queda, si Bardem gana un Óscar o si Fernando Alonso ha ganado entonces su décimo campeonato consecutivo. Quizá entonces lo de Kaká no apareciese en la sección de deportes. Buscaría en la sección de pasatiempos, probablemente, en el apartado de crucigramas. Vertical. Cuatro letras. Futbolista brasileño cuyo fichaje fue un auténtico coñazo. Bingo. Kaká.

















hola solo quiero decirte q eres en jugaor muy guapo
i sitienes mesinger agregame soy tupsi_azul.10@hotamil.com si
y quisieraq algun dia contestaras en i correo
bueno se depide de ti tu fan #1 dulce mil besos para ti
i recuerda q eres el #1 te quiere mucho dulce
T.Q.M
[...] demasiado dinero. Pato, futuro crack, prefirió Milan (allá quizá una su destino a Ronaldinho). A Kaká aún hay que buscarle en la sección de crucigramas. Para descrédito periodístico, para enfado de Mijatovic y para impaciencia del socio blanco, el [...]