Pinza a Laporta y sus directivos puntocom

29 03 2007

Benjamin Franklin solía repetir una frase que se convirtió en la cabecera de muchos hombres de fortuna: ‘De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar, con fundamento, que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero’. Roberto De Assis siempre ha creído que el dinero lo puede todo. Por lo tanto, cabe sospechar, con fundamento, que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero. El hermanísimo y a la sazón agente de Ronaldinho, sigue llevando de cabeza a media Junta Directiva del FC Barcelona. Tiene la sartén por el mango, y se siente como pez en el agua como tratante de ganado. Roberto, un veterano de la guerra de Vietnam a la hora de hacer caja, sabe muy bien a lo que juega. Está subastando en plaza pública a su hermano, y está dispuesto a sacar la mayor tajada posible antes de junio. Por irse del Barça, o por quedarse en el Barça. Qué más da. El que más dinero ponga encima de la mesa, se lo llevará.

Para dolor de cabeza de los aficionados culés, Roberto de Assís sigue tensando la cuerda. Sin prisa, pero sin pausa.

 

Laporta y sus puntocom (Soriano, Txiki, etcétera) no quieren quedar como los malos de la película ante la opinión pública, y están obligados moralmente a retener, a toda costa, a Ronaldinho. Antes de sacarle un ojo de la cara al Barça, el mayor de los Assís sigue filtrando pequeños detallitos que invitan a pensar que la directiva azulgrana está a por uvas. Que si a Ronie no le ponen un jet privado, que si nadie del Barça ha negociado con la Confederación Brasileña, que si Etoo es el niño mimado del presidente, que si el no jugar la Copa América no se está valorando, que si han despedido al señor Juanjo Castillo o que si la abuela fuma…Laporta ‘tragará’ con todo, porque le va la presidencia en ello. No quiere repetir el error histórico de Gaspart con Figo.

En la sala de espera aguarda el Milán. Adriano Galliani, el cobrador del frac, quiere tomar la iniciativa. Ariedo Braida, el espadachín de las negociaciones, quiere una toma de contacto el próximo mes. De postre, Il Capo, Don Silvio Berlusconi, no esconde su gran baza para convencer a Ronie: tiene dinero por castigo, y quiere convertir a Ronie en el nuevo ‘Rey Midas’ del Calcio. Woody Allen siempre ha dicho que ‘el dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia’. Haciendo buena la frase de Allen, Ronaldinho será más feliz cuanto más dinero gane. Su hermano, ni les cuento. Resultado: Laporta y sus directivos puntocom tienen un enorme grano donde la espalda pierde su casto nombre. Se llama Ronaldinho. Su hermano, Roberto, seguirá haciendo la ‘pinza’.