Thrilla in Manila
10 02 2007‘Thrilla in Manila’. Ese fue el eslógan publicitario que hizo famosa la pelea más grande de todos los tiempos en la historia del boxeo. Muhammad Alí y Joe ‘Smokin‘ Frazier hicieron historia en 1975 con el que fue su tercer y definitivo combate. A Manila llegaron después de que Frazier venciera el 8 de marzo de 1971 por puntos, y después de que Alí se sacara la espina tres años más tarde, un 28 de enero de 1974. Los dos llegaban en 1975 a la pelea definitiva, y los dos sabían que después de Manila, habría un antes y un después. Alí ganó aquella batalla de mamuts en Filipinas, y después de vencer por abandono de su gran rival, llegó a decir que aquello fue ‘lo más parecido a la muerte que había vivido’. Algo así les espera a Betis y Sevilla. Hasta el momento han disputado dos batallas durísimas. Sin tregua. El problema es que a ambos les espera el desenlace final de la guerra. Su particular ‘Thrilla in Manila’. Será en la Copa.
Vísteme despacio… Los dos asaltos entre Betis y Sevilla, con Copa y Liga de por medio, arrastran bajo la intrahistoria de 180 minutos, una verdad como un puño. Ambos están abonados al doble donut. No ven puerta. En el capítulo de dudas razonables, reparto desigual. Del Betis cabe resaltar un soplo de aire fresco con Luis Fernández. Hay brío, acelerones y síntomas de recuperación. Ofrece una defensa contundente y un centro del campo de emboscadas, con Assunçao y Rivera alternando en el mando. Ahora el de Tarifa sólo debe recuperar el gol. Robert, uno de esos delanteros que se mueve por rachas, tiene una virtud que en ocasiones, es su mayor defecto: corre mucho. Demasiado. Tanto, que en ocasiones se acelera en exceso. Su mano a mano con Palop y su penalti enviado al quinto anfiteatro son muestra de su excesiva pirsa por alcanzar el gol. Vísteme despacio…que tengo prisa.
Dudas razonables. En la otra acera, hay motivos y crédito para no desconfiar del Sevilla, pero la duda razonable aparece cuando el potencial de los de Juande empieza a ir de más a menos. Navas y Adriano se están empezando a secar, y sin bandas, sólo queda el parapeto de Maresca, el guardaespaldas Poulsen y la Jirafa Kanouté. Hasta Alves, uno de los más grandes de esta Liga, está empezando a aparecer poco por el carril del ocho. Hay algo que no termina de encajar en 2007…Y el laboratorio casero de Juande empieza a echar humo.
















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