[por Ricardo Altable]
Raúl González Blanco no atraviesa por su mejor momento deportivo. Dicen que los años no pasan en balde y para el capitán del Real Madrid y de la selección española no se trata de una excepción. En su día, un mito del madridismo como Ferenc Puskas se encontró con Raúl en el Bernabéu y le espetó: “Chaval, tienes un problema: corres mucho. Y una estrella como tú no tiene que correr, sino que los demás lo hagan por él”. Y es cierto que durante la última década ningún jugador, nacional o extranjero, ha hecho tantos kilómetros como Raúl con la camiseta blanca o con la roja. El problema es que antes, esas carreras arriba y abajo durante los 90 minutos, no suponían un hándicap para el joven delantero, que aportaba con su picardía y olfato algún que otro golito para ayudar al equipo a mantenerse en lo más alto.
Sin embargo, en estos momentos, su pundonor y entrega no le dan para más. Sólo para arrancar algún que otro aplauso de la grada del Bernabéu, que poco a poco, ve cómo se apaga la luz de uno de sus recientes ídolos. No ha sido el primero y seguro que tampoco será el último. Es ley de vida. En estos momentos, como digo, hay figuras emergentes en este Real Madrid que viene pidiendo paso con fuerza. Véase el caso de Reyes, Cassano o Robinho. No se les puede atar al banquillo, sería un suicidio. Es cierto que el capitán puede aportar mucho todavía a este equipo, aunque fuera del once inicial. Ha llegado el momento para el 7 de tomarse el merecido descanso del guerrero. Puede que sólo por un tiempo, ¿quién sabe? Ahora le queda el paso más difícil: reconocerlo. Esto en cuanto al Madrid.
Otra cosa muy distinta es lo que sucede con España, donde por desgracia el peor Raúl que yo recuerdo sigue teniendo un hueco entre los mejores. Cómo está el patio en la selección cuando se cumple este axioma. Lo más grave de este asunto es que Luis Aragonés se plantea no convocarle para el próximo amistoso ante Suecia. En un claro gesto de cara a la galería y a los que le pagan, piensa ofrecer el cadáver deportivo de Raúl para mantenerse en el cargo. Después de todo lo que le ha defendido podría llegar esta puñalada trapera. Ojalá que no sea así. Ojalá que Luis Aragonés sea valiente y apueste por un relevo generacional en condiciones. Espero y deseo que no sea Raúl la única cabeza de turco. No es el momento, y sí sería una nueva decepción en la era de Aragonés. Espero también que este comentario sepáis encajarlo donde corresponda, porque casi dan ganas de ver perder a España. Ver cómo hincamos la rodilla ante los suecos. Si no queda más remedio, muerto el perro, se acabó la rabia.
















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